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martes, 5 de junio de 2012

Interesantes palabras de Trigheriño

MENSAJE DE TRIGUEIRINHO DEL 21 DE MAYO DEL 2012

La vida material de esta humanidad está desconectada del potencial del espíritu. Así se pierde la posibilidad de transformar la propia vida en algo armonioso y sagrado. La humanidad tendría el poder de transformar su vida a pesar de las actuales condiciones del mundo. Mas antes de que los movimientos de la transición planetaria acontezcan, tendríamos que estar más sintonizados con los planos más altos de nuestra consciencia para no perdernos en general en la falta de rumbos.

Uno de los puntos más vulnerables de la humanidad se encuentra en su falta de gratitud por el alimento que recibe, y ese es uno de los motivos de que exista el hambre en el mundo. Al alimentarnos, si este acto no está acompañado de gratitud por lo que se está recibiendo, el alimento no pasa por cierta química oculta, cuyo principal ingrediente sería la gratitud.

Todo lo que recibimos viene en verdad de la Providencia Divina a través de la Ley de la Manifestación. Ese es un hecho real, y sin la Providencia Divina y sin la Ley que la manifiesta, no habrá siquiera vida en el planeta. La falta de consciencia sobre el acto de alimentarnos amplía la crisis planetaria que podría extender aún más el hambre por todo el planeta, y por consiguiente, habría más sufrimiento.

Somos informados por los noticieros, cuando son honestos, que la crisis planetaria se asemeja a una barca que se inunda a través de un gran hueco. Y, según Murielh, en esa crisis la necesidad de las almas para encontrar luz y alimento, que no es sólo material sino también espiritual, esa necesidad de las almas es cada vez más crítica.

Ante el alimento, cualquiera sea el que recibamos, la primera actitud que debemos tener sería emitir un pensamiento de gratitud al universo por la dádiva que estamos recibiendo a través de los reinos de la naturaleza que los producen. Es imposible calcular el trabajo del reino vegetal para producir un grano, ni el trabajo del reino mineral que vitaliza su potencial material. Y al manipular los granos, cocinándolos demasiado ó dejando de cocinarlos en el punto justo, estamos reduciendo la energía que contienen. Pero cuando nos unimos a ese alimento a través de la gratitud, llegamos hasta a suplir interiormente cualquier falla que pueda haber ocurrido en la preparación de la comida.

La Jerarquía Espiritual que nos instruye se está focalizando más en nuestra actitud que en la calidad de los alimentos en sí. Como sabemos, la calidad de los alimentos puede estar sujeta a muchas circunstancias desfavorables, mas es nuestra actitud donde la Jerarquía más nos ayuda. En verdad, cuando nos unimos al alimento a través de la gratitud y lo tomamos con amor, con ésto nos estamos preparando para una verdadera comunión que forma parte del ritual de nuestra vida diaria, ó mejor aún, que debería formar parte de ese ritual.

Estando en cada comida en ese trabajo de unión y amor que es la liturgia delante del alimento, estaremos aprendiendo a comulgar con algo mucho más sutil, invisible y no material. Comulgar con nuestro ser interior, nuestra alma y espíritu, el Cristo Interno. Y es esa liturgia a la que tenemos que llegar en el acto de alimentarnos y la gratitud puede ser una puerta de entrada.

Sabemos de todas esas cosas, mas sabemos también que es parte de la naturaleza humana el olvidar el cumplimiento de las propias intenciones. Y esa intención de manifestar gratitud delante del alimento es una de las que más olvidamos. Sería necesario una movilización de nuestros cuerpos – físico-etérico, emocional y mental – antes del acto de comer, para que esa intención de ser agradecidos se exprese durante las comidas.

No siempre es suficiente que se hagan oraciones cortas de agradecimiento antes de servirnos en la mesa. Es preciso también un trabajo permanente para acordarnos de ésto, de esa unión verdadera. Así podremos compensar, en parte, toda lo que la humanidad construyó con su indiferencia delante de las dádivas que recibe. Dádivas que pueden empezar a escasear cada vez más en un futuro próximo en muchísimas áreas del planeta. Y después, no nos lamentemos.

Pueden escuchar este mensaje de Trigueirinho en este link:


http://www.comunidadefigueira.org.br/atualizacoes

sábado, 21 de enero de 2012

Me doy permiso…

Compartido por Lilian Figuerdo...


Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia.
No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia ni el insulto aunque vengan de mis padres
o de mi marido, o mujer de un amigo, amiga. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan, De verdad, ni lo hablan...

No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado. Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme. Mi presencia ya es suficiente:
no he de agotarme haciendo más Ni cargar sobre mis espaldas situaciones ajenas solo por sentirme mejor, mas valorada, más importante, más amada.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.

Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.
Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas Me doy permiso para no agotarme
intentando ser una persona excelente.

No soy perfecto, perfecta nadie es perfecto y la perfección es oprimente. Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: un hombre una mujer sin fisuras, rígidamente irreprochable.
Es decir: inhumano Asumo plenamente mi derecho a defenderme,a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie. Me doy permiso para no estar esperando alabanzas,
manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración. Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.

Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas
de las que depender. Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida:
no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.Solo amor y el verdadero afecto eso me permito

Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo.
Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo Me doy el permiso más importante de todos: el de ser Autentica, Auténtico....
No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”. Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más sereno mas serena,cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo misma, conmigo mismo y no como me ordenan
las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” mis estados emocionales lo establezco yo.

Me doy permiso ......